jueves, 20 de diciembre de 2012

The Mayan Eclipse

 


Cayó la Luna, se apaga el farol…
Manú Chao

 
De acuerdo con el mayista Eric Thompson, las explicaciones sobre el origen de los eclipses en los distintos grupos mayas varían bastante. Según esto, los mayas tzeltales y los mayas kanjobales, por ejemplo, creen que los eclipses se deben a peleas conyugales entre el Sol y la Luna en tanto que los mayas choles y los mayas yucatecos piensan que los eclipses los causan los jaguares, las hormigas rojas llamadas xulab o los demonios.[1] Si analizamos en algunas de las lenguas mayas las palabras que designan estos fenómenos astronómicos veremos que efectivamente revelan un contenido mitológico que no siempre es compartido.

En maya yucateco, por ejemplo, las palabras para los eclipses de Luna y Sol, que son chi’ibal/chi’ibil uj y chi’ibal/chi’ibil k’iin respectivamente, significan algo así como ‘es mordida la Luna’ y ‘es mordido el Sol’, significados que pueden ir de acuerdo con la creencia de estar siendo devorados por jaguares, hormigas o demonios. No obstante en lacandón, que es una lengua muy cercana al maya yucateco, eclipse de Luna se dice ku ta’akär ikna’ y eclipse de Sol ku ta’akär k’in/kyum cuyos significados literales son ‘se esconde la Luna, se esconde el Sol’, los cuales no parecen hacer referencia a alguna agresión sino sólo al hecho de que desaparecen.

            En chol, en cambio, la expresión para referirse al eclipse de Sol es ‘se quema nuestro padre sagrado’. Esta expresión no demuestra que el Sol esté siendo agredido, pero algo importante aquí es que la palabra utilizada en ella para referirse al Sol es ch’ujutat ‘padre sagrado’ y no k’in que es la que significa ‘Sol’ propiamente. La palabra ch’ujutat también se usa para referirse a Dios y/o a Jesucristo. Podemos con ello ver que Dios/Jesucristo se encuentra identificado con el Sol, mostrando parte del sincretismo religioso existente. En chortí la palabra para eclipse es kilis, la que claramente es un préstamo del español adaptado a la fonología de la lengua; sin embargo, la expresión para eclipse de Luna, por ejemplo, es “el eclipse se come a la Luna” lo que da la idea de que el eclipse es un ser que la agrede.

            En tzotzil pueden encontrarse dos expresiones para referirse a los eclipses que son “se murió el Sol/la Luna” y “se tapó la cara del Sol/de la Luna”, en estas expresiones pueden encontrarse varias palabras, dependiendo de la región,  para referirse a estos seres celestes. Para el Sol se tiene jtotik (nuestro padre), k’ak’al (Sol), ch’ül k’ak’al (sagrado Sol); y para la Luna puede usarse jme’tik (nuestra madre) y u (Luna). En tz’utujil, eclipse de Luna y Sol se dice respectivamente kambal iik’ y kambal q’iij, la palabra kambal designa el lugar donde muere un animal.

            Con ello podemos ver que si bien las explicaciones sobre los eclipses contenidas en estas expresiones no son las mismas, sí tienen algo en común y es que los eclipses se encuentran asociados a algún tipo de daño sufrido por el Sol y la Luna o a su desaparición. El daño que sufren puede ser causado por algún ente. Relacionados con esto último encontramos al maya yucateco y al chortí en donde se expresa que el Sol y la Luna son mordidos o comidos. También encontramos que estos seres pueden sufrir un daño sin ser agredidos, como en chol, tzotzil y tz’utujil, donde éstos se queman o mueren. Por otro lado, encontramos que en lacandón y también en tzotzil las expresiones aluden a que la Luna y el Sol se esconden o tapan sus caras. De igual forma es importante resaltar los apelativos que reciben el Sol y la Luna como son “nuestro padre, nuestra madre”, “sagrado Sol, sagrada Luna” con los que se aprecia el respeto en su trato.
 
 
 



[1] Thompson, J. Eric. Historia y Religión de los mayas. Siglo Veintiuno Editores. México-Madrid-Buenos Aires. 1975.

jueves, 30 de agosto de 2012

Los borrachos vienen del dulce y del agave: Polisemia en dos grupos lingüísticos de la familia maya


En lenguas de los grupos cholano, tzeltalano y yucatecano de la familia lingüística maya encontramos casos de polisemia en los que podemos observar la relación semántica entre frutas y sustancias activas, esencias o sabores. En maya yucateco, por ejemplo, ‘dulce’ se dice ch’ujuk que proviene del maya yucateco colonial cħahuc que significaba ‘fruta’, y de la cual se derivaba la palabra para ‘dulzura’: cħahucil. En tzotzil y tzeltal la palabra pox significa ‘aguardiente’ y también ‘medicina’, mientras que en chol significa ‘anona, guanábana’ remitiéndonos a una bebida llamada vino de sopa agria que se elabora con plantas del género Annona como la chirimoya, la guanábana y la ilama o anona colorada (Godoy et al. 2003).

Tratando de reconstruir significados para la protolengua del grupo yucatecano y la del grupo cholano, puedo decir que las palabras para ‘bebida alcohólica’ y ‘borracho’ eran usadas por extensión a partir de un significado primario. Para el caso del yucatecano, la palabra ki' ‘dulce, sabroso’ era la que se utilizaba para designar estos dos referentes. Ejemplo de ello podemos verlo reflejado en el maya yucateco colonial (Calepino de Motul, siglo xvi):


cii:         cosa dulҫe sabrosa o que sabe bien,
              deleitable cosa y suave a los sentidos:
               y cosa amorosa.

cij:         vino en general.

ci uinic, ah ci:    borracho.


Por su parte, el grupo cholano utilizaba la palabra para ‘agave’, que es chih, para nombrar a la bebida alcohólica (se presume es pulque) y al borracho. En la vasija K1092, del Catálogo Kerr, podemos encontrar ejemplos del cholano Clásico en los que la palabra chih hace referencia a la bebida embriagante y al briago. El bloque glífico encerrado en el cuadro azul tiene los signos silábicos /a-chi-hi/ que, siguiendo las reglas de escritura, se lee a[j]chih y significa ‘borracho’. El cántaro que uno de los personajes trae sobre la cabeza tiene el signo fonético chi, que funciona como el logograma CHIH con el significado ‘bebida embriagante, pulque’.


Figura 1. Vasija K1093 conocida como Los Borrachos


El chontal moderno parece ser la única lengua del grupo cholano que sigue manteniendo estos significados. En esa lengua chih significa ‘agave’ y ‘licor’, y la forma chi-ba significa ‘borracho’ (Knowles 1984). Vemos entonces que en cholano existe una clara relación entre el agave y la bebida alcohólica, en tanto que en yucatecano parece más bien estar relacionada con lo dulce y que el henequén no era utilizado por ellos para hacer licor.

Figura 2. Polisemia de las palabras chi’, chih y ki’

Todos los grupos mayas, como los mesoamericanos en general, elaboraron bebidas alcohólicas por medio de la fermentación de frutas. Justin Kerr (2003) refiere que en el antiguo Viejo Mundo las plantas que contenían azúcar eran una rareza y por ende “la cría de abejas para obtener su miel pasó a ser algo tan significativo que se hicieron necesarias las deidades asociadas con las abejas y la miel” ya que ésta, “además de su función como endulzante, proporcionaba las bases para la producción de bebidas alcohólicas que se hacían sólo por fermentación”. Esto apunta a que la propiedad dulce de la miel, que se agregaba para obtener más azúcar en lo que se quería fermentar, es la que se encontraba relacionada con la bebida alcohólica y por lo tanto con el borracho, hecho que se refleja muy bien en el grupo yucatecano. Justin Kerr habla sobre una de estas deidades asociadas a la miel:

Un ser sobrenatural (cuyo glifo es mok chi’), aparece en algunos vasos tanto de estilo policromo como de códice. En el vaso no. K2284 (Figura 12) se lo ve sentado con sus glifos de nombre encima, y sosteniendo una olla de cuello angosto marcada con el glifo de ak’bal. De la boca de la olla emergen abejas, como si la vasija hubiera sido la colmena en la que vivían.

Siguiendo a este autor, uno de los aspectos de Mok Chi’ llamado “El Barrigón” está asociado con el consumo de bebidas embriagantes, en especial el que se hace por medio de enemas. En la figura 3 podemos observar su representación como dios apicultor. El cartucho glífico encerrado en el cuadro rojo indica el nombre de este ser y se lee /mo-lo-ko CHI’/ o sea Molok Chi’.

Figura 3. Vasija K2284 Representaciones del Jaguar Nenúfar y Mok Chi’


El nombre propuesto por Justin Kerr parece omitir un signo silábico lo; sin embargo, sí presenta una lectura con la que el nombre de esta divinidad cobra completo sentido ya que la raíz MOL en el grupo cholano significa ‘juntar, recolectar’ (al igual que en el yucatecano):


Me gustaría terminar con un breve comentario acerca del nombre de esta deidad. Hemos visto al menos un aspecto de este ser, llamado Mok Chi’ es exhibido como el Héroe Gemelo apicultor. Hemos mostrado a Mok Chi’ como Héroe Gemelo, como el Dios A1, como la versión femenina del Dios A1, como el Barrigón, el Jaguar Nenúfar, el Hombre en Llamas y sobre todo, el émulo de la abeja y del apicultor. Surge otro aspecto curioso del nombre glífico cuando, si los glifos se leen como componentes separados, encontramos que MOL (T581) puede querer decir "juntar" y MANIK (T671) puede querer decir "dulce". Entonces tendríamos como resultado que el nombre escrito querría decir "juntar dulce", que es exactamente lo que hace Mok Chi’.


Es posible que chi’ además de ‘dulce’ también haya tenido los significados de ‘sabor’ y ‘esencia’ pues en chortí moderno el adjetivo in-chi’ puede significar tanto ‘dulce’ como ‘salado’. Además, como ya vimos, la cognada correspondiente en las lenguas del grupo yucatecano es ki’ que significa ‘sabor, sabroso’, y que en maya yucateco colonial también significaba ‘dulce’.

Podemos corroborar las correspondencias fonéticas a partir de la comparación de las lenguas de los grupos lingüísticos yucatecano, cholano-tzeltalano y quicheano). En la Tabla 1 se muestra la reconstrucción de las palabras en protomaya, tomadas de Kaufman (2003), y sus reflejos en los grupos yucatecano (representado por el yucateco), el cholano-tzeltalano (representado por las lenguas chol, chortí, tzeltal y tzotzil), y el grupo quicheano (representado por el qeqchí).[1] Observamos que la oclusiva velar /k/ del protomaya se conserva en el grupo yucatecano y el quicheano en tanto que en las lenguas del grupo cholano-tzeltalano el reflejo es una africada posalveolar /tS/.

El análisis semántico revela que los cholanos elaboraban bebidas alcohólicas principalmente del agave, pero la evidencia epigráfica y mitológica demuestra que también utilizaban la miel, por lo dulce, en la fermentación de aguamiel y/o de frutas. Es probable que la relación entre ‘agave’ y ‘bebida alcohólica, borracho’ existiera desde el protomaya. El grupo yucatecano parece haberla perdido, tal vez por la ausencia del agave en la península de Yucatán; en su lugar, la relación semántica de ‘bebida alcohólica, borracho’ es con ‘dulce’ indicando el uso de miel y frutas en el proceso de fermentación. Aún hoy, los mayas yucatecos y los lacandones elaboran el báalche’ que es una bebida hecha con la corteza del árbol del mismo nombre y miel.
 
Referencias y obras consultadas
Academia de Lenguas Mayas de Guatemala (2004) Vocabulario Q’eqchi’, ALMG, Guatemala, segunda edición revisada.
 
Barrera Vásquez, Alfredo (Dir.) (1980) Diccionario Maya Cordemex, Ediciones Cordemex, Mérida, Yucatán.
 
Calepino de Motul
1995 Edición de Ramón Arzápalo Marín, UNAM, IIA, México.
 
Godoy, Augusto, Teófilo Herrera y Miguel Ulloa (2003) Más allá del pulque y el tepache. Las bebidas alcohólicas no destiladas indígenas de México, UNAM/IIA, México.
 
Hull, Kerry (2005) An Abbreviated Dictionary of Ch’orti’ Maya. A final report for the Foundation for the Advancement of Mesoamerican Studies, Inc. (FAMSI), grant #03031.
 
Kaufman, Terrence (2003) Diccionario etimológico maya preliminar.
 
Kerr, Justin (2003) Las transformaciones de Xbalanqué o los muchos rostros del Dios A. http://www.famsi.org/spanish/research/kerr/articles/xbalanque/index.html
 
Knowles, Susan (1984) Dictionary of Chontal. Version 1.0 © Revised 5/88.
 
Montgomery, John. Diccionario de Jeroglíficos Mayas
 

[1] Los datos de las lenguas maya yucateco, chol, tzeltal y tzotzil son míos y se encuentran en la Tabla 1 transcritos con el Alfabeto Fonético Internacional. Los datos de las lenguas chortí provienen de Hull (2005) y los de quechí se tomaron en (ALMG 2004). Se respeta la ortografía original de cada autor.
 


domingo, 4 de marzo de 2012

Aspectos de la cultura material de los hablantes de una lengua

Si bien sabemos que el ubicar un mismo cognado en las lenguas de una familia lingüística sugiere que la entidad designada por este cognado formaba parte de la cultura material de los hablantes de la protolengua que les dio origen, también hemos de tener en cuenta aquellos cognados que sólo se encuentran en algunas lenguas de la familia y que no comparten directamente su significado.
            Ejemplifiquemos lo recién dicho con la familia lingüística mayance. En todas las lenguas de esta familia puede encontrarse una palabra para ‘leña’, cada una responde a la fonología particular de cada lengua pero que puede reconstruirse en protomaya como *sii’. Esto significa que la leña ya formaba parte de la cultura material de los hablantes de protomaya. Lo mismo puede decirse de muchas otras entidades cuyos cognados se encuentran en todas estas lenguas, como ‘agua’, ‘casa’, ‘hueso’, ‘fuego’, e incluso se pueden reconstruir palabras con varios significados tal como aún hoy los tienen en las lengua mayas modernas, como *tyee’ que puede significar ‘árbol, madera, palo’.


            Como mencionamos más arriba, existen cognados que sólo se encuentran en algunas lenguas de la familia y que no comparten directamente su significado. Por ejemplo, en tojolab’al, tzeltal y maya yucateco encontramos una palabra con similitud formal en cada lengua, pero que, al parecer, no tienen el mismo significado:
tojolab’al
jab’en              ‘hoja de maíz’
tzeltal
ja’ben              ‘hoja de plátano’
yucateco
ja’abin            ‘planta leguminosa’
Es notable la similitud fonética de estas palabras y que, en apariencia, no tienen relación semántica entre sí. Sin embargo, es posible ubicar un significado general para la protoforma *ja’bin, probablemente compartida sólo en el grupo de las Grandes Tierras Bajas, y que pasó como préstamo léxico al tojolab’al. El significado general puede rastrearse en las lenguas modernas en el uso que se aplica a los referentes de dicha palabra en cada lengua. Así, tenemos que del significado de ‘hoja de maíz’ en tojolab’al, el rasgo semántico importante será que sirve para cocinar tamales.


De igual manera, en tzeltal, el rasgo relevante del significado ‘hoja de plátano’ será que este referente tiene la misma función.


Y lo mismo puede decirse del significado de ja’abin en maya yucateco, ya que las hojas de este árbol se utilizan para hacer los panes o tamales, o cualquier tipo de comida que necesite ser guisada en los hornos hechos bajo tierra donde se utilizan tanto las hojas de plátano como las del árbol jabín.


En conclusión, puede decirse que el uso de hojas de plantas para guisar determinado tipo de comida ya formaba parte de la cultura material de los hablantes de la protolengua del grupo de las Grandes Tierras Bajas, dicho grupo es el que dio origen a las lenguas del grupo cholano, tzeltalano y yucatecano.
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Cómo referir páginas web y documentos electrónicos (Mexicon-Style)

En el texto, utiliza las páginas web y los documentos electrónicos como fuentes publicadas:

Paz Ávila (2005); Ordóñez Sosa (2010)

En las referencias citadas utiliza el siguiente formato:

Ordóñez Sosa, Rodrigo E.
2010 La literatura comprometida. Documento electrónico, http://www.winaqbahlam.blogspot.com/, [3 de mayo, 2011]

Paz Ávila, Lillian
2005 La moda europea y su influencia sobre el terno yucateco durante el siglo XIX. Documento electrónico, http://www.mayas.uady.mx/articulos/terno.html, [5 de mayo de 2011]