jueves, 20 de enero de 2011

La moda europea y su influencia sobre el terno yucateco durante el siglo XIX. Por Lillian Paz Ávila

El terno, vestido de fiesta de la mujer mestiza no ha sido un elemento cultural estático, por el contrario la indumentaria de la sociedad mestiza yucateca ha experimentado cambios como parte del proceso histórico en que está inmerso el grupo. La indumentaria no escapó al cambio socio político del siglo XIX, esto se puede observar en las transformaciones del terno como parte de la adaptación a los modelos impuestos por el grupo dominante, el cual continuó con el ideal europeo en la moda, arquitectura, literatura, normas sociales, etc. Por ello se considera importante el estudio de la vestimenta tradicional, porque muestra a un gran sector de la sociedad yucateca en transformación debido a la búsqueda de nuevas pautas socioculturales que lo identificaran como grupo en el período de la conformación del Estado mexicano.
       En este artículo se toman como elementos centrales para explicar el cambio en el terno: a) La influencia de la moda europea como resultado del momento histórico y las condiciones político-culturales promovida por la élite dominante, y b) El terno con los accesorios propios del traje como símbolo de identidad y estatus  en la sociedad mestiza yucateca.




Consulta el artículo completo en: http://www.mayas.uady.mx/articulos/terno.html

miércoles, 19 de enero de 2011

Chilam Balam oral: Profecía sobre el agua

El otro día conversaba con un maestro albañil oriundo del sur del estado de Yucatán, Don Leo. Le comenté que las plantas del jardín de mi casa no se recuperaban del calor aun regándolas todos los días. Era época de calor, calor insoportable. Me dijo que el agua de la llave no es igual a la de lluvia y habría que esperar a que lloviera para ver cómo enseguida las plantas se recuperarían. Sin embargo, también mencionó que las lluvias estaban atrasadas y recordó que antiguamente no era así. Dijo que en su infancia el clima era bueno para la siembra puesto que la lluvia llegaba puntual, y no sólo para la milpa sino también para llenar la aguada de la que las personas sacaban agua para la vida diaria. Para él era impresionante ver la exactitud con la que la lluvia llegaba, tanto, que don Leo piensa que sólo la obra de Dios podía hacer algo así. Cuenta que en época de lluvia, él y otros niños bebían el agua que quedaba en las huellas de los cascos del caballo en el camino sin pensar en la existencia de virus y bacterias. Piensa que ya había creado defensas contra ellos. La lluvia era buena y no faltaba el agua.

¿Cuándo iba a imaginar yo dice don Leo que iban a vender el agua para tomar?

Esta pregunta le recordó inmediatamente algo que sus abuelos varias veces le contaron:

Llegará el día en que venga la Con Há xNuc (La vieja vendedora de agua) y tendrás que cambiar la mitad de una semilla de cocoyol con agua por uno de tus hijos...



U láak’ k’iinake’ tsikbalnajen yéetel juntúul noj jmeenpak’ ku taal tu nojol Yucatán. Don Leo ka’ach u k’aaba’. Tin tsikbataj ti’e’ táan u tijil u che’ yéetel u pak’al nikte’ yaan tin wotoch kex sáansamal u jóoyabta’alo’obe’. Jach yaan ka’ach oxol. Jach chokota’an k’iin. Don Leoe’ tu ya’alaj tene’ u ja’il tubo ma’ beey ka’anil ja’. Ka’ tu ya’alaj tene’ yaan in pa’atik ka’ talak u ja’ja’al u tia’al in wilik bíix u ka’akuxtalo’ob. Chéen ba’ale’ tu ya’alaj xane’ táan u xáantal u taal le ja’o’. Ma’ beey úuch ka’ache’. Tu paalil bine’ jach ma’alob u k’iinil pak’al tumeen maantats’ u taal ja’ je’ex unaje’. Ku tal ja’e’ ma’ chéen u tia’al pak’ale’ ku taal xan u tia’al u chupik áak’al tu’ux ku jo’ok’sa’al le ja’o’ jach k’a’abeta’an tumeen wíinik u tia’al u kuxtal. Ku jáak’al u yóol ka’ach don Leo tumeen jach tu p’iis k’iin u taal le ja’o’ <> –ki’ ten–. Tu k’iinil ja’e’ ku wuk’ik yéetel u láak’ xi’ipaalalo’obe’ le ja’ akakbal tu pe’echak’ tsíimin yaan te bejo’. Ma’ táan ka’ach u tuklik waa yaan k’oja’anilo’ob ti’i’. Don Leo’e’ ku ya’alike’ ma’ tu k’oja’antal ka’ach tumeen suukchaja’an. Ja’alibe’ jach yaan ja’ tumeen seen ma’alob le cháak to’ k’iinilo’.

Ba’axk’iin ku máan tin tuukul– ku t’aan –nuka’aj koonbil le ja’o’.

Ka’ túun k’a’ajsa’ab ti’ waba’ax tumeen le k’áatchi’a’. Waba’ax jach tsikbata’an tumeen le úuchbeno’obo’:

Bíin k’uchuk k’iine’ ka’ talak Koon Ja’ xNuuk u tia’al u k’exik tech junjáaw tuk’ ja’ yéetel juntúul a mejnilo’ob.

martes, 18 de enero de 2011

IN TZENTZONTOTOTL Nezahualcóyotl

Newatl niktlasohtla in tzentzontototl ikwikaw
Newatl niktlasohtla in chalchiwitl itlapalis
iwan in awiyachmeh xochimeh
San ok senka
noikniwhtzin in tlakatl
newatl niktlasohtla...

domingo, 16 de enero de 2011

IMPORTANCIA DE LA BUENA MANO EN EL CULTIVO DEL MELÓN (fragmento) por Roberto López Méndez

A sus 43 años, la señora Dora Euán Huacal ha aprendido todo lo que un buen agricultor debe saber y tiene lo más importante: buena mano o ma'alo' k'ab para cultivar sandía, melón, maíz y lo que sea.
Su esposo Juan Narváez Domínguez reconoce que esa es una de las mejores virtudes de su mujer, la ma'alo' k'ab para sembrar. Esto es importante para los agricultores porque, como señala el maestro Jimmy Valencia Iuit, "el que tiene síis k'ab -mano fría- si encama gallina no brotan los pollitos, si siembra no germinan las semillas, y si hace pib o cochinita no se cuece. Incluso, donde se hace cochinita, a veces preguntan: "¿Quién de ustedes es síis k'ab?" Y si alguien dice que es, le advierten: Entonces aléjate".
Curiosamente, Juan también tiene buena mano. Lo sabe porque nació un 24 de junio, Día de San Juan. Y como la gente del rumbo lo sabe, para lograr que den frutos las matas de guanábana, lo que a veces resulta muy difícil, a Juan lo contratan para ir a pegarles en el tronco precisamente ese día.
"Es que como ese día nací, cuando les pego 9 veces con una vara empiezan a dar" señala completamente seguro, y agrega que cuando le quieren pagar por ese servicio no acepta el pago, pero entonces lo invitan a comer.

El cerebro
Dora no sólo siembra, sino también riega, vigila el crecimiento de los cultivos, los monitorea para identificar las plagas o enfermedades, conoce los productos químicos que sirven para combatirlas, los prepara y aplica, y a la hora de la cosecha hace su parte revisando la guía de esta cucurbitácea para encontrar los melones que ya tengan la cáscara amarilla, que son los que ya están bien sazones y apenas se les toca, solitos se desprenden del chúuch. "Si todavía tienen la cáscara verde -comenta mostrándolo- no se sueltan, aunque los jaloteen".
Por todo ese conocimiento que tiene la compañera de su vida, Juan comenta:
-Acá los pantalones los llevamos los dos, pero ella es el cerebro, es la chingonaza...
Y no le falta razón, porque durante los casi 10 años que Juan estuvo en los Estados Unidos, sus tierras siguieron siendo cultivadas por Dora y uno de sus hijos, Juan, estudiante en ese tiempo de derecho y actualmente licenciado. Sembraban maíz, elotes y sandías. Es decir, que Dora, quien sólo estudió secundaria, supo llevar las riendas del hogar y del nada fácil trabajo del campo.

Artículo publicado en el Periódico Por Esto! Puedes consultarlo en versión completa en: http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=1&idTitulo=17740






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Cómo referir páginas web y documentos electrónicos (Mexicon-Style)

En el texto, utiliza las páginas web y los documentos electrónicos como fuentes publicadas:

Paz Ávila (2005); Ordóñez Sosa (2010)

En las referencias citadas utiliza el siguiente formato:

Ordóñez Sosa, Rodrigo E.
2010 La literatura comprometida. Documento electrónico, http://www.winaqbahlam.blogspot.com/, [3 de mayo, 2011]

Paz Ávila, Lillian
2005 La moda europea y su influencia sobre el terno yucateco durante el siglo XIX. Documento electrónico, http://www.mayas.uady.mx/articulos/terno.html, [5 de mayo de 2011]